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lunes, 26 de octubre de 2009

¡Quien me mandaría a mí...!

Octubre 2009. ©Tomás Alonso
Viaje el domingo por la mañana. Pasar de ser jugadora a sustituir a la portera que cae lesionada. Recibir en quince minutos tres goles. Pide el cambio. El entrenador la dice que aguante. Solo con ganas de que el partido acabe.

2 comentarios:

Luis L. dijo...

Hay días que es mejor quedarse en casa...

Sonia dijo...

Pues yo echo mucho de menos los fines de semana de aquí para allá (aunque tampoco ganábamos muchos partidos), pero el ambiente lo merece: autobús, dormir, juegos miles a las cartas, visitillas rápidas (excepto cuando nos tocaba Canarias), comidas también rápidas, partidillo, ducha y vuelta al bus (y vuelta a empezar) Sí, buenos ratos que pasé