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miércoles, 29 de febrero de 2012

¡Hasta pronto Dom!

Santo Domingo de Silos 2001. ©Tomás Alonso
El abad de Silos se despide del cargo tras 24 años al frente del monasterio. El nuevo abad (al que le tocará abrir las ventanas a partir de ahora) será elegido el 1 de marzo.

8 comentarios:

Sonia dijo...

¿Este es el abad de Silos que logró poner el gregoriano en el número 1 de las listas, no?

Carlos dijo...

Siempre al filo de la noticia. Un abrazo y me alegra verte de nuevo por aquí.

Luis L. dijo...

¿Todavía era época de negativo? En esta imágen lo dudo. Cuéntanos un poco más, porfa, nos ayudaría a situarnos con diez años menos. ¡Quien los pillara!

TO+ dijo...

Dom Clemente Serna, un hombre muy interesante.
Luis: esta foto está hecha con negativo. En el 2001 se compaginaba todavía en el DB el negativo con el digital. Cuando llegué al DB en el 1998 se utilizaba únicamente negativo, de hecho, se ponía negativo de color si se intuía que el tema fuese portada (aunque muchas de las portadas salían en b/n por la poca previsión). En 1999 llegaron las primeras cámaras digitales (unas canon montadas sobre kodak), pero su precio hizo que sólo hubiera un par de ellas, con lo que se compaginaban con el negativo. En el 2002 llagaron ya los cuerpos de la Canon1D y a partir de ahí el volver a tirar negativo era en contadísimas excepciones.

Luis L. dijo...

Guapa la historia. Creo que ya te lo pedí en otra ocasión, pero me molaría mogollón que a las fotos las comentaras un poco más como en este caso. De todas formas si no o haces te lo seguiré pidiendo. muchas gracias

Anónimo dijo...

Qué recuerdos aquella ventana abierta. ¿Cuántos apretones de mano? Cuánto aprendí... Era una becaria aplicada, eh...

TO+ dijo...

Bueeeno, bueeeno bueeeno..
Los apretones de mano fueron el preámbulo de la entrevista ¿a los "Dom" no se les besa? Pues me creo que no, sino seguro que no hubiéramos ensayado tanto. Muy aplicada, por supuesto, tenías medidos todos los detalles, hasta los que muchas veces nos parecen insignificantes. Un gusto seguir compartiendo apretones de mano entre cerveza y cerveza.

Anónimo dijo...

El gusto es mío, siempre mío